LA JORNADA DE TODA UNA VIDA

David Livingstone nació en un lugar llamado Blabtyre, que está a las afueras de Glasgow en Escocia. Fue educado en una familia cristiana y puso su confianza en Cristo como su Salvador a la edad de 16 años. Empezó orando por la misiones y aportando para este trabajo, pero pronto se dio cuenta de que Dios quería que él mismo fuera misionero. Después de haberse preparado para ser médico misionero, fue aceptado para trabajar en África con la Sociedad misionera de Londres.

En diciembre de 1840 dejó Inglaterra y viajó a Cape Town donde empezó lo que debe ser uno de los más grandes trabajos misioneros que se ha visto en los tiempos modernos.

Por más de 32 años, David predicó el Evangelio, atendió enfermos y exploró una vasta área, buscando más lugares por donde futuros misioneros pudieran alcanzar a la gente de África con el Evangelio.

En 1873 David murió y su cuerpo fue transportado por más de 1600 Kilómetros hasta llegar a Zanzíbar desde donde fue llevado a Inglaterra. Sus restos mortales están enterrados en Westminster Abbey en Londres.